Nuestra historia
Cada imagen cuenta una historia. Aquí está la nuestra.
El comienzo
Ben y yo crecimos con las bicicletas como una parte importante de nuestras vidas. Desde pequeños, siempre andábamos en bici, ya fuera por el barrio o en motocross donde encontrábamos espacio. Cuando algo se rompía, no solo lo reemplazábamos, sino que lo desmontábamos y aprendíamos cómo funcionaba.
A medida que crecíamos, esa curiosidad se transformó en reconstruir nuestros propios motores, reparar lo que otros tiraban y mejorar constantemente nuestras habilidades. Las bicicletas no eran solo un pasatiempo para nosotros; eran la forma en que aprendimos a resolver problemas, a tener paciencia y a valorar el valor de hacer las cosas bien.
Esa pasión de toda la vida por la moto y la mecánica nos impulsó a fundar este negocio juntos. Lo que empezó como dos amigos que montaban y reparaban motos se ha convertido en una colaboración basada en la experiencia, la confianza y un auténtico amor por todo lo que tiene dos ruedas.
El viaje
Con el tiempo, nuestra pasión por las bicicletas evolucionó. Hoy en día, Ben y yo seguimos tan apasionados como siempre, recorriendo el barrio con bicicletas eléctricas y llevándolas a lugares más lejanos en viajes y aventuras más largas. Lo que empezó con bicicletas de paseo y motos de cross se ha convertido en explorar nuevos lugares, recorrer más terreno y disfrutar de la libertad que siempre nos ha dado el ciclismo.
Viajar juntos sigue siendo la esencia de lo que hacemos. Ya sea un paseo rápido cerca de casa o un viaje más lejos para explorar un lugar nuevo, nos mantiene conectados con el motivo de nuestros inicios. Cada paseo inspira nuevas ideas, mejores maneras de trabajar y una comprensión más profunda de las bicicletas que reparamos a diario.
En cuanto a cómo va todo, va muy bien. El negocio ha crecido de forma constante, estamos haciendo un trabajo del que estamos orgullosos y estamos forjando relaciones sólidas con clientes que confían en nosotros. Convertir una pasión de toda la vida en un negocio que pronto será exitoso con uno de mis amigos más cercanos ha sido increíblemente gratificante, y estamos entusiasmados con el futuro.
El hito
Un momento que nunca olvidaremos fue salir con nuestras bicicletas eléctricas a dar un largo paseo, pasando por encima de los circuitos habituales del barrio y adentrándonos en lugares que no habíamos explorado antes. Sin prisas, sin plan alguno, simplemente rodando y disfrutando. Paramos a descansar, echamos un vistazo a lo lejos que habíamos llegado y eso realmente nos puso las cosas en perspectiva.
De pequeños, las motos siempre fueron una parte importante de nuestras vidas. Íbamos en motos de paseo y motos de cross a todas partes, desmontábamos motores para aprender cómo funcionaban y pasábamos los fines de semana viendo supercross, ya fuera por televisión o en directo. Las motos eran lo que hablábamos, lo que practicábamos y lo que esperábamos con ilusión cada día.
Ahora seguimos haciendo lo mismo: viajar juntos, pero como socios. Dedicamos todo el tiempo y esfuerzo posible a este negocio, siempre buscando maneras de mejorar, crecer y hacerlo más grande y mejor. No lo sentimos como un trabajo, porque se basa en algo que nos apasiona desde niños.
Ese paseo nos recordó por qué hacemos lo que hacemos. Las bicicletas siempre han sido el centro de nuestro camino, y esa pasión es lo que nos impulsa cada día.